Anécdotas, reflexiones, críticas, conflictos, pero nadie me quitará la esperanza y el optimismo. Soy un soñador, y espero serlo siempre. Este soy yo escribiendo mi historia, inmortalizando mi nombre y compartiendo mi vida con ustedes, para ustedes. Este es un nuevo comienzo. La tormenta se ha terminado y decidí pasar al anonimato.
viernes, 11 de enero de 2013
lunes, 7 de enero de 2013
Ese momento incómodo cuando toses un poco de sangre.
Y más incómodo que no es desde hace poco, sino desde hace un par de años.
_____________________________________________________________
Sinceramente, no sé qué pueda ser eso. Solo sé que por eso, los últimos dos años he evitado a toda costa resfriarme, pues antes solo cuando estornudaba pasaba eso. Ahora también cuando estoy tosiendo.
No quiero saber qué es, solo curarme de este último resfriado que adquirí desde el 30 de diciembre y que aun no se me va. Quiero dejar de escupir diversas tonalidades de rojo por las mañanas, tardes y noches.
No tengo tiempo para enfermarme, y mucho menos para morir. Tengo metas, tengo una misión, tengo que seguir.
Sin embargo, el día de ayer, el temor a la muerte perpetró mi alma. Siempre tuve la sensación de que no llegaría a la vejez, pero ni fregando quiero irme tan pronto. Tal vez estoy siendo muy dramático, pero no siempre se escupe sangre a diario. En ligeras pero continuas dosis.
Y más incómodo que no es desde hace poco, sino desde hace un par de años.
_____________________________________________________________
Sinceramente, no sé qué pueda ser eso. Solo sé que por eso, los últimos dos años he evitado a toda costa resfriarme, pues antes solo cuando estornudaba pasaba eso. Ahora también cuando estoy tosiendo.
No quiero saber qué es, solo curarme de este último resfriado que adquirí desde el 30 de diciembre y que aun no se me va. Quiero dejar de escupir diversas tonalidades de rojo por las mañanas, tardes y noches.
No tengo tiempo para enfermarme, y mucho menos para morir. Tengo metas, tengo una misión, tengo que seguir.
Sin embargo, el día de ayer, el temor a la muerte perpetró mi alma. Siempre tuve la sensación de que no llegaría a la vejez, pero ni fregando quiero irme tan pronto. Tal vez estoy siendo muy dramático, pero no siempre se escupe sangre a diario. En ligeras pero continuas dosis.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)