domingo, 24 de marzo de 2013

Fear: myself.

A lo largo de mi vida, creo que he logrado comprender más que personas de 40 años. No quiero sonar egocéntrico, ni mucho menos. Simplemente, viví un poco de todo y vi más allá de las fronteras que tuve.

Por ello, las respuestas siguen llegando. Quién soy, qué quiero con mi vida, cuáles son mis debilidades, fortalezas, oportunidades, amenazas, miedos. Creo que soy muy humano. Más humano que animal.

Siento que sigo luchando. Sigo luchando día a día por eliminar esto en mí. El odio. El dolor. La tristeza. Sigue allí, a diario lo siento, pero quiero deshacerme de ello. Ya me perdoné a mí mismo, ya perdoné a los demás, pero siguen viniendo recuerdos.

Recuerdos de un ayer de a 4 y un hoy de a 3. Miedo de que el mañana sea de a 1.

Yo sé que daría la vida por quienes amo, sé que soy justo, pero a veces, pocas veces, dudo mucho de mí mismo.

Porque recuerdo las palabras de mi padre.

Su mirada.

La energía con la que me decía que soy Falso, deshonesto, un espía, que oculto bastantes cosas. Que no soy bueno. Que no debo pensar que soy bueno.

Que soy desagradecido.

Quejoso.

Inmaduro.

Soberbio.

Mantenido.

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Soy más que eso, y por eso sigo luchando. Para que tus palabras no lleguen a un lugar del que nunca puedan salir. Para creer en mí mismo, aun cuando tú no lo haces.

Aun cuando ni ella lo hizo.

¿Y por qué sigo pensando en ella? No la culpo por lo que pasó.

Por decirme que yo me mentía a mí mismo.

Que no he cambiado en todos estos años.

Que sigo siendo el mismo imbécil de ese entonces.

Por destrozarme por dentro. No es su culpa, ni la mía.

Simplemente... quiero cerrar los ojos y olvidar todo ese dolor. De quien fue mi padre, de quien fue mi primera enamorada, de quienes creían que yo vivía en la sombra de mi hermano o quienes creyeron que yo nunca lo lograría.

De quienes siguen creyendo que  soy irresponsable.

Que soy un estúpido.

Quiero liberarme de todo ese odio, del odio del mundo. Quiero deshacerme de él y sonreír. Quiero ser feliz, pero también quiero que los demás lo sean. Sino, el odio seguirá creciendo y nunca se extinguirá.

¿Por qué nos odiamos, por qué nos hacemos daño?

Si hablan de avaricia, lujuria, gula, egoísmo, traición... pregúntense, ¿por qué pasa todo eso?

Siempre son los traumas de la niñez.

Y siempre es el adulto que no olvida, no perdona, no supera.

viernes, 15 de marzo de 2013

You. The only one.

Soy sensible. Intento ver entre líneas lo que el mundo tiene para ofrecer.

Estudié por mi cuenta el comportamiento humano y, siendo cierto el cliché que se dice tanto en la sociedad, todo sucede por una razón. Una persona que busca poseer a otra es porque está desesperada por amor. Y ello sucede porque ha tenido problemas en casa. Por lo general, la separación de los padres a temprana edad de los hijos es lo mejor (entre el nacimiento y su primer año, supongo). Sin embargo, cuando sucede en la niñez del individuo, lo marca a tal punto en que es casi irreversible el daño que ha sufrido. Dichos trastornos de su personalidad varían desde simple engreimiento, miedo al fracaso, "realismo" (que es pensar que todo tiene fin y no vale la pena luchar por algunas cosas), hasta bipolaridad, multipersonalidad, etc.

Entonces, decidí meterme en el mundo de todos. Las pendejadas, pero sin ser pendejo. Ir de tono en tono, me hundí en ese mundo y fue realmente divertido, hasta que perdió sentido para mí. Lo hice porque me rompieron el corazón, y decidí intentar ver el mundo con sus ojos y salir de mi burbuja.

En fin, llegó el día en que me di cuenta de todo. Recordé todas las cosas que dejé de hacer con el pasar de los años. Las emociones que se perdieron. Los sueños que quedaron en nada. ¿Qué pasó? La vida universitaria, complicaciones con la salud, diversas amistades, videojuegos, entre otras cosas.

Yo... sigo buscando la felicidad. He llegado a un punto muerto en mi vida. Un punto en el que quiero salir adelante pero me sigo enfermando de la nada. Por más que le pongo voluntad, recaigo en tontos resfriados, sin siquiera descuidarme. Me da fatiga, dolor de cabeza, etc.

Quiero salir de este punto muerto.

Quiero volver a sentir que estoy en lo mejor de mi vida.

Este verano el trabajo fue demasiado para mí. Creo que mis problemas de salud derivan de eso. El trabajo, jalar ese estúpido curso porque a la profesora le dio cólera que falté tantas veces, aun cuando tenía mis motivos.

Este verano fue demasiado. Lo bueno es que ha tenido un hermoso final. Vacaciones aquí y allá, cruzando fronteras, diversas playas, etc.

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Ella es la única persona en quien he estado pensando tanto en estos días. Cuando la conocí, yo tenía apenas 13 años (bueno, en realidad ya iba a cumplir 14 jajaja) y nos llevábamos bien. Como esas tonterías de la niñez, estuve con ella, no la entendí para naaada y terminamos mal. Pasaron dos años hasta que volví a estar con ella.

Era otra persona, pero yo no. Ella creía en mí, se esforzaba por que lo nuestro funcionase, y yo era el mismo niño impaciente y acelerado de siempre. La lastimé bastante, por mi inmadurez, inseguridad, falta de comprensión, falta de hombría. Y no pasaba ni un mes hasta que ella me dijera tqm y yo me desconectara, como si no hubiese leído nada.

Los años pasaron y los papeles se invirtieron pero con sus intereses respectivos. La volví a ver y le dije que había cambiado, que no era el mismo de antes. Fue fría y agresiva. Me dijo que no me engañe a mí mismo, que era el mismo idiota de ese entonces. Ella no creía en mí, en lo absoluto. Igual seguí intentándolo, hasta que sentí que chocaba contra una pared que no iba a ceder. Sentía que mis palabras, en vez de estar cerca a ayudarla, alimentaban ese... odio... hacia mí. Así que dejé de intentarlo el momento en que ella me mandó a la mismísima mierda. Luché por olvidarla y lo logré. Llegó la noche en que la vi después de meeeses de esa confrontación. Me enteré que ella ya no quería saber nada de mí ni quería verme, así que esa noche ni la miré, ni la saludé: nada. Nada, totalmente en contra de mi voluntad, pero lo hacía porque era lo que ella quería.

Sin embargo, la recordé. Es que alguien especial para mí me dijo que a veces las personas caen en la oscuridad, y necesitan una mano de alguien especial. Y que por esas personas... vale la pena luchar.

No lo haré.

Solo haré un último acto de buena fe y, al margen de lo que pase, sabré que lo intenté. Tengo un mes para eso.

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Es difícil olvidarte. Cuando recuerdo esa sonrisa, tus caricias, las risas juntos, cuando me sorprendiste viniendo a visitarme apenas empezada nuestra relación o tal vez un poco antes.

Sé que confiabas en mí, y sé que te equivocaste.

Pero siempre serás importante para mí.

Haces que no me importe ser alguien trascendente para este mundo.

Solo quiero se trascendente en tu mundo. Revivir esos hermosos momentos y demostrarte que cambié, que no me engaño a mí mismo.

Ciertamente, estoy 99% seguro de que algo bueno no saldrá de lo que haré. Siento que no te importo en lo más mínimo. Sin embargo, el no estar completamente seguro es lo que hace la diferencia. Lo vales. Lo haré.

domingo, 3 de marzo de 2013

Fit in.

Sé que la vida no se trata de encajar ni mucho menos. Pero cansa. Cansa ver cómo algunas amistades cambian tanto; escogen un camino en el que no les puedo seguir, solo mirar. Y mirar duele, pues las cosas que hacen no son saludables. Entonces, recuerdo aquellos días en mi infancia en que sentía que un día cambiaría el mundo. ¿Dónde quedó ese sueño? Supongo que se encuentra moribundo, extinguiéndose cada vez más. Era muy joven para comprender que a veces, simplemente no se puede. No.

¿Y yo? Sigo tranquilo. Cambiando de tiempo en tiempo, buscando un avatar que me haga sentir más contento o satisfecho conmigo mismo. ¿Qué causaría semejante satisfacción? Encontrar un círculo de amigos en el que sienta que encajo. Unos amigos con los cuales pueda desarrollarme mejor como persona, crecer, soñar más. No unos amigos que me ofrezcan "lanzar" o cosas por el estilo. Es difícil encontrar amistades así, solo espero ser una de ellas.

A lo largo de mi vida, he comprendido que el mundo no lo llevamos en nosotros. Eso solo es un axioma que el hombre ha creado para escapar de la realidad. Somos sociales, sí, pero como sociedad sabemos que cada uno es dueño de su destino; y que, por ende, no podemos tomar decisiones por otras personas. Tengo mi familia, tengo mis amigos, estudio, hago ejercicio, pero siento que me falta algo. Encontrar el amor; una pareja. He encontrado chicas que se han fijado en mí, personas que me quisieron mucho, y que realmente querían una relación conmigo. Lamentablemente, ellas no causaron eso en mí que me habría empujado a dar el siguiente paso. No puedo aparentar que me gusta alguien. Es cierto, a veces me gustan muchas personas, pero no en un sentido romántico. No como lo necesito.

¿Me siento solo? Felizmente, no. Gracias a que tengo amistades que casi siempre están allí. Ayer, por ejemplo, me visitó un amigo en la noche y se quedó hasta las 4 y media de la mañana. La pasamos genial; vimos una película, jugamos, comimos, hablamos un poco. A veces, para mitigar la soledad, solo necesitamos apreciar lo que tenemos. Abrir los ojos.

No logré cumplir mis metas del verano. No sé si es porque soy irresponsable, flojo, o lo que sea. Ahora veo mi meta de irme a España más lejana. Siento que puedo perder la vacante, pero también sé que me esforcé. Que, en medio del mundo donde crecí, cambié y vi tanto cambio, fui fuerte y mantuve, casi todo el tiempo, mis principios. Hasta ahora no he fumado ni una sola vez, no he tenido resaca, no he manejado ebrio ni actos de semejante índole. Hasta ahora he seguido adelante, y lo seguiré haciendo siempre.

Sí, seguiré adelante. No tengo tiempo para esperar, tengo una deuda con el mundo, conmigo mismo.

Yo...

Quiero la felicidad absoluta.

...                                y la tendré.

Una hermosa esposa, amados hijos, buena relación con mis padres, familiares, amigos, etc.

Un hogar feliz.

Al margen de la economía del mismo, que sea feliz.

Y que, parte de esa felicidad, sea que haya un excelente esposo y un excelente padre e hijo.

Sí, sé lo que quiero ser. Eso es el motor que me ha permitido seguir adelante.

El amor, la familia, las amistades, la libertad. Siempre serán el combustible que me impulsará. Aquí, allá y donde quiera que estés, que esté, que querramos llegar.