Estoy a puertas de terminar la tesis. Ha sido horrible. Realmente difícil, agotador, he dejado de lado a mis seres queridos, mi salud, mi humanidad; todo. Lo di todo de mí porque sabía que tenía la oportunidad de hacer mi carrera en cinco años, que tal vez no habría la posibilidad de estudiar un ciclo más, fui consciente de todas mis posibilidades y me quise ir por el lado más seguro y difícil.
Rendirme es imposible. Realmente, en ocasiones, me esfuerzo por rendirme; sin éxito alguno. La rendición me parece la solución más viable y fácil de todas: te echas atrás y contemplas las consecuencias de no haber procedido con tu lucha. Descansas, sabiendo que quizás no tengas otra oportunidad; pero qué importa, no es tu culpa. Al final lo que importa es ser feliz; aprovechando las oportunidades que te dio la vida, o no.
¿Pero eres consciente de HASTA cuándo la vida te dará oportunidades así? ¿Eres consciente de que otras personas ni pueden soñar con oportunidades como las tuyas? Apuesto a que no. Yo mismo no lo hacía en ocasiones; por eso me di el lujo de jalar 3 cursos durante mi vida universitaria. Sí, a mí me parece un lujo jalar cursos.
Es importante destacar que este blog es netamente subjetivo, desde el enfoque de alguien que fue muy analítico en lo que podría llamar "el destello de vida" que tuvo, tiene y quisiera tener.
Me veo al espejo y veo a alguien exhausto; a un joven de 22 años que parece haber envejecido, como nunca en su vida, en las últimas 5 semanas. Veo a alguien que dio todo y más de sí por lograr terminar su tesis. Alguien que renunció a la felicidad del momento, alguien que renunció a ser parte de la familia, a las amistades, a todo; por un sueño. Por el sueño de culminar su carrera, sacar su cartón y con eso tener una valiosa herramienta para toda su vida.
Ha sido muy difícil, frustrante, he sufrido de mucha ansiedad, he sentido pánico, en reiteradas ocasiones me pregunté si lo que hacía valía la pena, pero no veía otra salida. Tenía que terminar esto con éxito. Solo espero que así sea; el resultado me lo darán el martes.
Estoy exhausto. Quisiera que alguien me cargase en este tramo de mi vida, que me ayude a volver a caminar, a reír, a darme cuenta de que ya es mi tiempo de ser feliz, de reírme por tonterías, de ir a ver películas, fiestas, dormir sin preocupaciones y despertar lleno de energía.
Ese alguien, como siempre, seré yo. Todo empieza con una decisión personal. Solo que ahora estoy viviendo un síndrome post-traumático de la tesis (así me gusta llamarlo). Ha sido horriblemente frustrante. Sentarte a que te llamen la atención por todo, que te traten como un niño bruto que no entiende lo evidente, que te menosprecien así. Ha sido horrible.
Ciertamente, no logro comprender este universo. Lo único que me parece claro es que todo el mundo cambia, y eso a veces me causa temor. En los matrimonios se empieza lleno de ilusiones, y finalmente las personas cambian; añoran el pasado que dejó de ser, y no saben cómo cambiar su presente por un futuro más prometedor. Finalmente toman la decisión más fácil: renunciar. Se rinden; aceptan que el matrimonio fracasó, y siguen con sus vidas. Cada quién por su lado.
Realmente no pienso en el amor. Me gustaría conocer chicas, eso sí. Conocer distintos puntos de vista, distintas experiencias, seguir aprendiendo sobre buenos modales, costumbres, sueños, etc. Pero no quiero comprometerme. Es lo último que quiero para mí en este punto de mi vida. Eso lo tengo demasiado en claro. De igual manera, no quiero herir a nadie que piense que busco un compromiso, cuando no es así. Tengo 22 años, ya no soy un joven que tiene problemas familiares, un joven que acaba de empezar la universidad, un joven cuyos padres se han separado o un joven sin vida haciendo una tesis y trabajando. NO. Ahora sí soy libre de compromisos con el estudio, lo de mi familia nunca ha sido un compromiso o una carga; siempre lo he llevado como he querido y porque he querido. Mis padres me dieron la vida. Me dieron una de las mejores infancias. Sacrificaron tiempo, dinero, energías, y mucho para que yo llegue a este punto de mi vida.
Sacrificaron sueños.
Y lo hicieron lo mejor posible; cada uno por su lado.
Este blog ya no es lo que solía ser. No me siento 100% libre de expresarme como me gustaría, pues siento que podría herir a alguien o dejar entender algo que no quiero expresar.
¿Saben? Estoy muy cansado.
Hacer la carrera en cinco años; ingeniería civil, en la cato, en cinco años, con 3 cursos jalados, ha sido de leyenda. No me rendí. No me atrasé. Jalé 3 cursos y no me atrasé.
No quiero que se compadezcan de mí, ni que piensen que soy grande porque lo logré. No busco reconocimiento. No sé en qué punto de mi vida lo dejé de buscar, pero realmente ya no me importa.
Solo quiero hacer todo lo mejor posible, sin herir o ilusionar a nadie. Me involucré sentimentalmente con una chica de una manera muy extraña. La ayudé con un tema muy fuerte que estaba pasando, pero realmente no lo hice. Le di palabras de aliento, pero no hice nada más. Sin embargo, para ella significó muchísimo, y no sé en qué momento me dejé llevar por el calor del momento y empecé a sentirme atraído hacia ella.
El problema es que yo solo la quiero como una amiga. No quiero una relación. No quiero dañar a nadie si es que mañana salgo con otra chica, y pasado con otra. Al final solo quiero conocer gente. Yo quería ser su amigo; un buen amigo, pero terminé diciendo algunas cosas de más que ya ni recuerdo. Estos dos meses han sido tan intensos que ya poco recuerdo de ello. Mi tesis fue mi única y gran prioridad todo este tiempo. Ni yo fui una prioridad para mí mismo.
______________________________________
Hubo una chica cuya amistad nunca me gustó. Finalmente, terminé cortar esa amistad de la manera más permanente. Le hablé en un tono subido, sin lisuras ni cosas por el estilo. Se sintió muy ofendida y terminó por bloquearme. Al final sonreí, pues esta vez tengo la certeza de que no volverá a hablarme.
¿Frío? ¿Raro? Simplemente, yo.
______________________________________
Anoche una amiga a quien estimo mucho me habló, preguntándome por mi situación con una de sus amigas. Le dije amablemente que casi nunca hablo con ella, por lo cual no le contaría sobre mi vida sentimental. Al instante se sintió ofendida, me dijo que pensó que no sería así, y se despidió.
¿Es falso orgullo el que me llevó a responderle "vale, cuídate =)"?
No lucho por las personas que estuvieron en mi vida. No lucho cuando una persona se quiere ir. Solo las dejo ir. Respeto sus decisiones. No les pido una última oportunidad. Solo las dejo ir.
Es lo bueno de haber estado solo en épocas de mi vida. La soledad deja de ser un problema. Es más, en ocasiones, se vuelve la solución. Al final todos vivimos a mil por hora, pero no nos detenemos a pensar si lo que hacemos vale la pena o si lo estamos haciendo bien. No nos preguntamos cómo se sienten nuestros seres queridos, ni nada. Solo nos importa nuestra menta. Ser los primeros deja de tener importancia, cuando ves que muchos se quedan en el camino.
Un día escribiré una buena historia, la cual tratará sobre alguien intensamente humano. Alguien que soñó con cambiar el mundo, y terminó por concluir que el mundo no merecía o requería un cambio; pues era perfecto tal y como era.
En un mundo tan frío y desigual, uno se acostumbra a verlo desde ese punto de vista, pero no se preguntan por qué es así. Desde mi punto de vista, es porque así lo quieren las personas.
He conocido personas que soñaban con estudiar para ser barman.
He conocido personas que barrían un local a sus 18 años, renunciando a la idea de estudiar porque no tenían la oportunidad.
He conocido a personas a quienes no les importaba no tener dinero para estudiar, pues tenían en claro que estudiarían en el extranjero. Y así lo hicieron.
He conocido personas que postularon a Harvard, rechazaron la vacante para postular a una beca, lo consiguieron y ya se graduaron.
He conocido personas que hicieron la línea de carrera que estaba en sus posibilidades, que realmente se esforzaron y lo siguen haciendo.
He conocido personas que envidiaron, crearon rumores y miraron con desprecio a quienes crecieron más que ellos.
He conocido personas que han odiado gratuitamente.
He conocido personas que no saben a dónde van, ni les importa realmente.
He conocido a personas que escogieron una carrera muy fácil porque les daba flojera estudiar.
He conocido personas que se percataron de sus habilidades y decidieron desarrollarlas al máximo.
Y me he conocido a mí. Alguien que se decidió, a los 14 ó 15 años, aprovechar al máximo las oportunidades que le diese la vida. Alguien que ha sufrido, ha gozado, lleno de determinación; una que le costó amores, amistades, entre otros.
Algún día moriré, e iré a donde las almas descansan. No me importa que el mundo entero me olvide o que ni sepa que existí. Solo quiero llegar allá y ver a las personas que quise; sonreírles una vez más y ofrecerles mi ayuda en lo que pueda servirles.
Porque algo que siempre valoré fue la voluntad de varias personas de salir adelante. Y a esas personas fue a quienes serví con más ahínco.