domingo, 14 de noviembre de 2010

Deseo de escribir.

Quiero escribir otra entrada como las anteriores, llenas de energía positiva y ganas de vivir la vida.

Quiero escribir otra anécdota de cómo voy descubriendo la mente universal, la verdad del universo.

Quiero escribir sobre cómo he cambiado últimamente, cuáles son mis nuevas armas contra el mundo tan frío que me rodea.

Pero no puedo, ahora no debo escribir, no por un tiempo. Me encuentro cerrando un capítulo de mi vida, y si escribo, podría haber contenido ofensivo para algunas personas. No ofensivo porque yo insulte o algo por el estilo, sino porque se sientan ofendidos con lo que digo.

Cuando terminas un capítulo en tu vida, es difícil levantarte, ver el mañana y pensar que lograrás tus sueños. Y los sueños más difíciles de cumplir son los que no dependen mucho de ti, como los que tienen que ver con el amor.

Cuando terminas un capítulo de tu vida, mueren muchas ilusiones, y nace la esperanza. Reflexionas, y en este capítulo de mi vida, no encuentro dónde está el gran error que cometí. Creo que por eso ya no estoy triste, no. Solo melancólico. Di lo mejor de mi, y con eso estoy satisfecho ^^

Y, si eres yo, o te pareces a mí, al terminar un capítulo de tu vida te sientes solo, quieres un abrazo y alguien que te diga "vamos a salir adelante".

Porque la vida duele.

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