lunes, 26 de noviembre de 2012

Ella, yo y las vueltas de la vida.

Está bien, lo sé. Está bien admitirlo, y lo haré a modo de carta - o como salga- .

No es que me haya cansado de cómo son las fiestas hoy en día, en donde con un poco de alcohol y buena música "te haces" a alguien. No me he cansado pero tampoco me gusta tanto. Lamentablemente, pasa. ¿Y sabes desde cuándo cambié en ese aspecto? Te lo diré.

Cuando tú me hiciste eso.

Yo salía de una relación de casi 9 meses porque quería. No quería seguir con esa persona, no me hacía bien - a pesar de que me haya querido o no para el final de la relación- . Entonces, te encontré en una reu, no sabía que ya estabas un poco tomada y me creí cada palabra que me dijiste.

Peor que un niño, porque jamás esperaba que me mintieras. Me creí todo, nos besamos, la pasamos genial e incluso un beso de buenas noches me diste. Sí, porque me quedé a dormir donde el dueño de la casa (o el depa).

Entonces, el problema fue que yo hice que ese agarre fuese más que eso. Y es que yo no sabía que eso no se hace, no sabía que fue solo un bacilón para ti.

De alguna forma pensé que algo de lo que dijiste fue cierto y luché por que lo admitieras. Final y literalmente me mandaste a la mierda. Eso fue al final de la conversación que tuvimos, en la cual también me dijiste que no fue más que un agarre, que no debería hacerme ilusiones ni nada.

Ese día fue el que decidí deshacerme de mis sentimientos. Ese día mataste lo que siempre me había caracterizado. ¿Y para qué? No sé si agradecerte o repudiarte, supongo que no vale la pena ni lo uno ni lo otro. Gracias a que no tengo enamorada, estoy bien en los estudios, con mi familia, en el deporte, en mis metas personales, con mis amigos, con mis ahorros, etc. He conocido más al mundo. Salí de la burbuja que me protegía de la verdad del hombre.

______________________________

Ese día cambiaste mi vida. Sin embargo, quiero volver a ser el joven que creía en el amor, que se esforzaba al máximo por hacer funcionar una relación, el joven que amaba con locura.

Ese día cambiaste mi vida, justo como un día yo cambié la tuya.

Es el karma, lo que haces vuelve a ti. Pero no es justo, ¿sabes? Ese día que te prometí estar allí para ti por siempre, aun era un niño inmaduro. No sabía llevar una relación, era impaciente, tal vez un poco inseguro, entre otras cosas. Y fuiste la enamorada a quien más le hice daño, y fuiste la ex que más me hizo daño.

Creo que estamos a mano, y ahora que no somos ni amigos ni enemigos, ya casi ni somos conocidos, quiero decirte lo siento. Lo siento por todo lo que hice, y te disculpo por lo que me hiciste.

Cuídate mucho, suerte y éxitos en todo. Que seas feliz aun si no deseas serlo (pues solías decirme eso cuando te deseaba la felicidad).

Que seas feliz y, ojalá, algún día volvamos a ser amigos. Nunca olvidaré cómo te conocí, lo bien que nos llevamos, las dos veces que fuimos enamorados.

Fuiste mi primera enamorada, después de todo.

Un abrazo sincero a la distancia. Ambos lo necesitamos.

Adiós.

No hay comentarios:

Publicar un comentario