I feel very identified with those who achieve what they wanted for so long. And also with those who felt disappointed about something. Those people who, at times, realize that their dreams weren't as bright as they made them look like.
Cuando era pequeño, soñaba con cambiar el mundo. Me intrigaba el comportamiento humano. Siempre juzgamos, pero nunca nos ponemos a ver más allá de las palabras y acciones. El pasado. ¿Qué situaciones, qué personas, qué influencias y creencias llevaron a una persona a realizar actos de bondad y de maldad? ¿Hasta qué punto estamos dispuestos a perseverar en ayudar a alguien? ¿A partir de qué edad, por lo general, dejamos de soñar?
Soñaba con cambiar el mundo, y sentía que si estaba muy ocupado aprendiendo ciencias, tocando guitarra, haciendo deporte, entre otros, era porque estaba haciendo algo por y para mí, a fin de ser una persona grande, lo cual me daría mayor alcance para ayudar a más personas.
Entonces, fui creciendo y conocí grandes personas. Y esas personas eran de mi edad. Jóvenes que venían de provincia, que siempre habían vivido en Lima, pero lo que tenían de especial era que cuando tenían una idea, por más descabellada que fuese, hacían todo a su alcance (en medida en que ello no descuidara sus estudios y relaciones interpersonales) para lograrlo. Entonces, un día intenté ser comerciante. Me fui a la avenida Abancay a comprar un montón de encendedores tipo Zippo para vender, debido a que tengo muchos amigos que fuman. Sin embargo, no lo pensé tan bien y, cuando me puse a pensar, en primer lugar me estaba aprovechando del vicio de las personas. En segundo lugar, estas personas no gastarían 15 soles por un encendedor. Finalmente, vender esto demandaba mucho más tiempo del que tenía disponible, pues mi meta principal era la que desplazaba a las demás, y esta era seguir obteniendo buenas notas en mis cursos para ser un profesional competente.
Entonces, tuve que dejar ese sueño de lado.
Pasado un tiempo, un día me vi al espejo, bien vestido, con mucho autoestima, y decidí que gracias a mis años de gimnasio y buena alimentación, podría intentar iniciarme en el mundo del modelaje, anfriotrinaje o lo que sea que termine en aje. Me moví como pude y al final me invitaron para la realización de un comercial de cerveza. Me dijeron que seríamos, a lo mucho, 10 personas. No me hablaron de montos a pagar, pero camino al lugar de grabación, estas personas hablaban como si tuvieran mucho dinero, además de decirme que saldría en primer cuadro y muchas mentiras más.
Llegado al lugar, éramos 300 personas contratadas a un precio muy por debajo de lo que esperé. Más caro me salió pagar el estacionamiento de como 8 horas que lo que gané ese día. Ese día, Giuseppe enterró otro sueño. "Esto no es para mí, no tengo tiempo para empezar así, de cero."
Me invitaron a otro comercial, esta invitación vino por parte de otras personas, ofreciéndome una paga de 20 dólares por un comercial que se iba a grabar en la mañana siguiente. Acepté, pero nunca fui. No tenía tiempo, estaba en temporada de exámenes.
Pasado otro tiempo, decidí hace videos con muchos efectos especiales. Conseguí el software, descargué cantidad de animaciones para editar e incluir en mis videos. Hice dos videos de como 7 segundos cada uno. Cada video me tomó un promedio de dos horas en editar. Lo pueden ver aquí en mi blog, se encuentra más arriba. Siento que ese sueño también está en standby, pues pronto lo reanudaré y sé que me irá bien.
Sin embargo, debido a la falta de tiempo, lo he dejado.
Este blog... ¿saben qué es? Nunca me lo han preguntando ustedes, mis queridos y queridas lectoras. Escribo desde el 2009, año en que me di cuenta que la adolescencia empezaba con fuerza y que mis decisiones iban más allá de lo que uno quiere... apuntaban a lo que yo necesitaba.
Entonces, decidí retratar e inmortalizar mi filosofía. La forma en que voy madurando día a día, cómo voy trascendiendo mis propios límites espirituales, científicos, humanistas y éticos. Aun sueño en grande y sé que siempre lo haré. Quiero que, llegado el mañana, me mire al espejo orgulloso del éxito que conseguí. Éxitos porque tendré la mejor compañía de todas: mi familia. Éxitos porque me puse metas y las logré. Éxitos, como el de ahora, que ya me han mandado un correo para separar mi vacancia en el ciclo 2014-1 en la Universidad Politécnica de Madrid. Éxitos más allá de mis sueños actuales.
Y, sobre todo, y mucho más importante que lo demás, el éxito en la Felicidad.
Gracias por leerme, estaré escribiendo pronto. Muchas gracias, ustedes son quienes siempre me ayudan a darle más magia al día a día. Vivan cada día con optimismo y recuerden no desplazar a aquellas personas importantes a su alrededor =)
No hay comentarios:
Publicar un comentario