lunes, 21 de octubre de 2013

Icarus

Por un momento, volé tan alto y con tanta determinación, que no me di cuenta de lo cerca que estuve al sol.

Estaba alcanzando y realizando mis sueños, estaba creyendo en mí mismo más de lo debido. 

Volé alto, me confié demasiado... y me quemé.

______________________

Un ciclo, 6 meses, 25 semanas fue el tiempo que me tardó darme cuenta de por qué me detuve en el camino de la vida. No fueron las alas que perdí, ni los sueños. Fue a mí mismo, pero al fin me encontré.

Ayer salí a correr, después de más de 6 meses. Hice ejercicio, y por un momento pensé que vomitaría. Es que corrí como si no hubiese dejado de hacer ejercicio, y eso fue un sobre-esfuerzo increíble. 

Estaba cansado, pero seguí haciendo ejercicio hasta donde creí prudente. Es que yo soy un ser que fácilmente supera sus límites, y eso llega a ser peligroso. Así que regresé a mi casa, me di un buen baño y esperé a dejar de estar agitado para dormir.

________________

Recuerdo que a mis 15 años, en un viernes en la noche, salí a correr 6 vueltas a La Punta. Aproximadamente 17 kilómetros. Sí, un joven de 15 años que veía las mismas caras en la calle por 6 veces. Hubo quienes se sorprendieron; personas que no conocía, pero que cada vez que yo pasaba por allí, se sorprendían y me decían que siguiera adelante. Y ayer, cuando corría y veía parejas paseando por allí, recordé mis sueños, mi determinación, la disciplina y la decisión.

Finalmente, no corría de mí mismo.

Corrí a mi encuentro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario