Ha sido un largo, largo tiempo en el que no he escrito, no me he expresado como he querido y tampoco he sentido tanta ilusión de vivir la vida como cuando era niño. Sucede que las cosas, personas, tiempo, ambiente, situaciones, tareas, deberes, salud, optimismo, inspiración, valores, principios, etcétera; todo cambió en mí. Tuve una relación con una amiga que vive en Estados Unidos, me enamoré perdidamente, ella me solía decir que sabía todo. Había leído todo mi blog, todo mi facebook, y me contaba que sabía todo con respecto a la verdad del universo. Yo le decía que no debía decir eso, pues siempre hay mucho que aprender, pero ella insistía. Insistía e insistía, y en cierta forma eso me entusiasmó. Pensé que, algún día cercano, me sorprendería con sus conocimientos del mundo, con un acto aleatorio de amor, con algo que solo una persona que trascendió la verdad del universo podría hacer. Realmente tenía expectativas, y con el pasar del tiempo me di cuenta de que ella no sabía todo. No sabía ni la mitad. Ella vivía otra realidad, donde uno no tiene que esforzarse tanto para salir adelante, donde a una persona en un establecimiento de comida rápida le pagan 300 dólares semanales, y no donde, trabajando un mes, te pagan 300 dólares. Ella vivía otra realidad. Una donde podía darse el lujo de viajar por 3 meses al Perú y no preocuparse por los gastos. Donde podía no saber qué carrera estudiar a los 21 años, y no era mucho problema. Éramos demasiado incompatibles en ese aspecto.
Cuando regresó a EEUU, empecé a trabajar con mi papá con el fin de ganar suficiente dinero para poder costear un viaje allá. Como es Perú, y es otra realidad, lo que gané no me alcanzó ni para pagar la entrevista para obtener la Visa. Ello me desmotivó bastante, pues no era justo, que las realidades sean tan diferentes, que mientras yo trabajaba por verla, ella me contara que se fue de compras con sus amigas, que durmió todo el día, y otras cosas. No era justo porque yo lo estaba haciendo solo, y me estaba cansando. Luego, empecé las clases, y mientras ella tomó como 15 créditos en su nueva universidad, yo tomé 23 créditos, más un trabajo de tesis, más mi trabajo en Aiesec. Me estresé muchísimo, no quería estar hablando por teléfono a las 12 de la noche; quería dormir, o quería que mi poco tiempo libre fuera mío y sin deberle explicaciones a nadie. Entonces, me sentí muy mal después de que me di cuenta de que estaba tan dispuesto a dejar a mi mamá y a mi hermano por una mujer que había conocido hacía un poco más de un año. Realmente, fue de locos. Estuve demasiado enamorado para darme cuenta. Así que pasó lo que tenía que pasar en el momento en que tuvo que pasar. Terminé. Se molestó porque no luché por ella. Se sintió muy triste. Su mamá me mandó un mensaje fuerte en facebook, que lo vi meses después. Terminamos, y se terminó.
Dejé de hablarme con mi papá por meses, hasta que llegó la graduación de mi hermano. Allí, ni me saludó, y yo sí lo saludé rato después. Fuimos a cenar los 5; mi papá, mi hermano, su enamorada, mi mamá y yo. Entonces, cuando se terminó la cena, mi hermano se fue con su enamorada en su carro; mi mamá, mi papá y yo estábamos yendo al estacionamiento cuando el mozo salió del chifa para darle a mi papá algo que él había olvidado. Yo me acerqué con él, y entonces empezó la peor parte de la noche. Me exigió una explicación del porqué no hablábamos y se la di. Obviamente, no escuchó, me empezó a alzar la voz, a decirme cosas estúpidas, como que soy un aniñado, inmaduro, acomplejado, patán, falso, resentido, etc. Yo le dije bien claro las cosas sin ofenderlo, hasta que empecé a alzar la voz. Mi mamá se dio cuenta de que estábamos discutiendo, cuando mi papá me dijo que me iba a pegar, me empujó y yo sin miedo me acerqué a él y le dije que me pegara de una vez. No lo hizo. Entonces, volvió a ofenderme bastante y a alzar la voz, por lo cual yo también alcé la voz. Me dijo que no le alzara la voz, y no le hice caso esta vez. Me dijo que me pegaría, y le dije que lo haga de una vez, que no le tenía miedo. Finalmente, se fue, insultándome mientras caminaba, creyéndose el dueño de la razón y que yo era un malagradecido. Yo me quebré. Lloré como pocas veces en mi vida, y supe que había dado un gran paso. Finalmente, la relación amor-odio más perturbadora de mi vida se acababa.
Pasaron dos días y me mandó un correo donde me hablaba con mucho cariño. Solo vi el inicio y decidí no seguir leyendo. No estoy para estas tonterías. Yo sé cómo es él. Yo sé cómo somos los de mi apellido paterno. Decimos lo que pensamos, la mayoría de veces, cuando estamos molestos. Cuando no, podemos ser mejores amigos del enemigo.
Felizmente, yo no soy así.
Empecé parciales y me está yendo bien. Estoy más optimista con respecto a este ciclo, y con respecto a todo mi futuro. Estoy con muchas ganas de salir adelante, y también sé que no estoy listo para una relación. Quiero vivir la vida, conocer muchísimas personas, extranjeras, locales, quiero conocer personas y que no se limiten a actuar de una manera por que yo tenga enamorada. No quiero perder futuras amigas porque yo lleve una etiqueta de "con una relación". Quiero trascender, quiero sentirme realizado, quiero viajar por el mundo, quiero cambiar el mundo algún día, no quiero más teorías sobre el universo, sobre la verdad del universo, sobre las personas, etc. Siento que ya tuve suficiente de eso. Ya conocí a una persona que también sabía mucho y que hacía poco. Cuando conozca una persona que haga muchísimo sin decir mucho, me sentiré inmensamente atraído a ella.
Este soy yo. He vivido una guerra interna en estos meses. He caído en vicios con juegos que me ayudaban a aplacar la ansiedad, he discutido como nunca con mi padre, he perdido a mi mejor amigo, me quedé "solo", tengo dolores musculares, todos los días escupo sangre en las mañanas, no puedo hacer ejercicio porque los estudios están increíblemente fuertes, necesito un descanso, pero esto no se compara a lo que pasan otras personas y salen adelante. Su sufrimiento no me motiva, no me impulsa, solo me dice que no sienta pena por mí mismo, que mi momento es ahora, ahora que vivo, ahora que escribo, ahora que soy yo mismo y mi circunstancia.
Yo tengo muchos sueños, y todo empezará con mi graduación. Menos de un año para terminar la universidad. Tan cerca. El próximo ciclo solo tendré que llevar 2 electivos y terminar mi tesis, y saldré de la universidad. Entonces, trabajaré, y no tendré una relación hasta varios años después. Quiero enfocarme en mí mismo. Mi momento es ahora. ¿Quién sabe? Tal vez en 10 años, ya no existiré. No me importa el reconocimiento. No quiero dejar mi huella en este mundo. Solo quiero ser feliz a mi manera, conocer el mundo, y ayudar a que las personas sean más felices. Sobre todo eso.
Mi vida recién empieza. Tengo a mi mamá y a mi hermano. Tengo a varias amistades. Y sobre todo, me tengo a mí mismo.
Sonará egocéntrico, pero realmente sin ti, ¿qué tan lejos puedes llegar? Tú te conoces mejor que nadie, tú eres quien decide por dónde vas, tú eres quien crece, quien se esfuerza, de quien dependen muchas cosas que pasen con su vida. Tú tienes que ser tu mejor aliado. Pues siempre estarás contigo mismo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario