Las coincidencias no existen, o son demasiado hermoas.
Anoche, vi una película muy fuerte. Se trataba de la vida en un manicomnio. Fría, dura, pero criticaba la acerba verdad de esas instituciones. No de todas, sino de las que creen que solo escuchando a los pacientes ya hacen su trabajo.
En fin, ese no es el punto de esta entrada.
Después de ver la película, fui a mi cuarto a pensar un rato. Sí, para variar xD.
Allí vi que encima de mi mueble sobresalía un sobre verde, algo que no había visto en años. Lo retiré y decía "sonríe, en este día tan especial no dejes de brillar como lo haces siempre".
Sonreí, reí.
Acto seguido, abrí el segundo cajón de mi mesa de noche. Allí siempre tengo guardado los mensajes de muchos amigos de la promoción.
"Nunca cambies, porque eres uno de los pocos."
"Avanza"
"Sé que sonará gracioso, pero "nunca cambies", pues estás en tu mejor momento"
"Sé que lograrás tus sueños"
"Amigo, hermano, colega, mi mejor amigo"
"Brother, te quiero"
"Te quiero"
"Te quiero mucho"
"Te odio infeliz, pero con cariño"
"Se nota que haces deporte"
"A pesar de no hablar mucho este año, siempre serás uno de mis mejores amigos"
"Te quiero mucho"
"Nos vemos pronto"
Tantos mensajes, tantas formas de expresar un sentimiento. Francamente, en la universidad por un momento me perdí a mí mismo. El estrés es agobiante, y sin aquellos amigos que conocen al tú de siempre, es difícil re-encontrarte.
El próximo ciclo me organizaré mejor, me esforzaré más, tendré una vida muy equilibrada y excelente, espero.
Seguiré siendo el chico de las dos mochilas. Sí pues, este ciclo todos los días me preguntaban por qué llevaba dos mochilas. Una para estudiar; la otra, para el gimnasio.
Estas vacaciones tengo que correr. Correr para recuperar el tiempo perdido.
Y a todos mis amigos que se han perdido por la u., les agradezco haber sembrado en mí una gran persona. Un humano con algo especial: su deseo de autosuperarse.
Adelante.
________________________________________________
Y esta mañana, al despertar, leí un comentario del anterior post.
En fin, no importa quién fue, al final sucedió. A pesar de que la amistad aparentemente terminó, sonrío porque existió. A seguir adelante, a seguir soñando, el mundo me espera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario