El sistema de salud peruano es pésimo. Además de ese problema, los policías se pelean con los bomberos para llevar a una persona al hospital, pues les dan 50 dólares de comisión, o algo así escuché.
Obviamente, no todos los policías o doctores son malos. Pero los que sí, dejan una pésima imagen de su oficio.
Volviendo al tema, vi a mi tío Hugo a las 12 del mediodía. Lo vi con una respiración muy forzada, los ojos cerrados también a la fuerza, en posición fetal, en una cama especial.
"Ya me dijo un doctor que solo le alargamos la vida un día más, no pasa de esta madrugada" .- dijo su hijo.
Efectivamente. 3 horas después, mi papá me dijo que le acababan de llamar notificándolo de la muerte de mi tío.
¿Se imaginan el shock? Vi a una persona en la mañana, y en la tarde falleció.
Entonces, todo el día estuve haciéndome preguntas. Es la segunda vez que veo a alguien poco tiempo antes de que muera, pero NUNCA en el mismo día, ni en la misma semana. Me pregunté... nosotros creemos en el cielo, porque deseamos que exista. Porque si no hubiese nada después, el mundo sería más cruel y, en nuestros últimos días, estaríamos un poco desesperados. Creemos porque queremos creer en algo bueno.
¿Y si no hay cielo ni infierno? ¿Si solo desaparecemos, como una hoja blanca en la cual se escribe con lápiz y luego se pasa borrador?
En la noche me costó dormir. Tengo un problema, el cual, creo, le pasa a poquísimas personas. Cuando me concentro mucho, me olvido de respirar. Ayer no podía dormir, porque me pregunté muchas cosas y a cada rato me olvidaba de respirar.
Olvidarte de respirar es... una sensación rara. Tu corazón empieza a dejar de latir. Entonces, haces un respiro fortísimo y tu corazón vuelve a la normalidad. Intentas recordar cómo respirar inconscientemente, pero es difícil volver al ritmo normal.
Vi a mi primo llorar por la pérdida de su padre. Vi el momento en el cual colocó su mano en la frente, cubriéndose los ojos, llorando. Sufriendo. Y se fue al baño.
Vi a mi tía más tranquila. Tenía que pasar, ya se veía venir. Al fin su esposo dejó de sufrir.
Escuché al otro hijo decir "yo también me voy a morir?" Y a mi abuelita responder "Todos nos vamos a morir."
Mucha frialdad, mucha realidad, a un mes de mi cumpleaños número 18, a un mes de empezar la adultez.
"La vida es breve, por eso hay que disfrutar cada instante. Estas cosas impactan, pero así es el ritmo natural de la vida. Es la triste realidad."
Y hoy, hubo un momento en el cual sentí que mi tío me hacía una broma de esas que me hacía cuando yo tenía 11 años. Alguien jaló mi brazo, volteé y no había nadie. Sonreí, recordé que era una de tus bromas, y me fui tranquilo.
La verdad, tío, eres una de las personas más afortunadas que conocí. Tu esposa te amó y te ama de verdad. Con tu alzheimer, y con las cosas que tuviste, te cuidó cada día, te dio su amor. Aun cuando olvidabas, por la enfermedad, quién era ella. Ella siempre estuvo allí para ti. Cada instante. Incluso en tu lecho de muerte.
Quisiera tener la suerte de conocer a una chica así. Eso es amor. Verdadero amor.
Bromista, poco rutinario, tranquilo, feliz. Descansa en paz, tío. Cuida a tu familia desde arriba, como siempre lo has hecho ^^
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