¿Cómo? Con el poder de la mente.
Me olvidé de lo que me rodeaba, hasta de mi propio cuerpo. Me encerré en mi pensamiento, visualicé una escena que viví en el colegio con unos amigos. Acto seguido, la recreé pero al revés; es decir, como si viese una película y empezase a rebobinar. Me concentré demasiado, y la rebobinada se aceleró a gran magnitud. Mi mente dio vueltas, fue como si alguien agitase mi cabeza con furia.
Abrí los ojos, y todo me pareció nuevo.
Todo sucedió en 4 segundos de concentración pura. Solo que la conexión fue demasiado inestable.
¿Alguna vez les ha pasado algo similar? A mí, reiteradas veces, cuando era pequeño. Hubo amaneceres en los cuales me visualicé volando, y al abrir los ojos, sentía que caía contra la cama.
Extraño, pero cierto.
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