Odio los dramas. No sé en qué momento cambié tanto en mi vida, pero realmente siento que a veces las personas se complican mucho. Se sugestionan, se estresan, asumen posturas con base en suposiciones erradas, y todo ello surge por la falta de comunicación.
La comunicación es mucho más importante y sencilla de lo que piensas. Te lo ejemplificaré para que entiendas.
Él cree que ella se ha molestado, pero no sabe por qué.
Ella no está molesta, sino que está triste, pero no quiere expresarlo.
Él no quiere pedirle disculpas por algo malo que haya hecho, pues él siente que no ha hecho nada malo. Así que al inicio la saluda, y tras ver su actitud tan apaciguada, se retira.
Ella puede sostenerse sola,a pero por primera vez quiere sentirse más vulnerable y recibir apoyo emocional de alguien más. Sin embargo, no le dice a él lo mucho que le gustaría compartirle su pesar. Ella se siente necesitada y a la vez abandonada. Eso la entristece aun más.
Él sigue pensando que ella está molesta, así que esperará a que se le pase.
Finalmente, se vuelve un día perdido en su relación. Un día de indiferencia. Nadie quiso ser el primero en decir ¿por qué estás así? Una sola pregunta que hubiese cambiado el ánimo de los dos.
Ellos se quieren, pero el amor va más allá que él mismo. Es amistad. Es pasión. Es locura y cordura. Es un intermedio perfecto; una balada entre el romance y la amistad más graciosa que hayas tenido.
A veces siento que este mundo tan sorprendente ha dejado de sorprenderme en varios aspectos. Me sorprende la simplicidad con la que se pueden resolver situaciones, pero me asombra, aun más, que las personas no se den cuenta o no quieran actuar.
Siento que a muchos les falta ser más ambiciosos. Yo siento que soy muy ambicioso. No pienso llegar a un lugar de trabajo, esperar órdenes y cumplirlas a cabalidad solamente. Pienso llegar, ser proactivo, observar qué se puede mejorar, ver "afuera de la caja", implementar proyectos de mejora continua, aprender sobre diversas áreas, meterme a fondo en mi trabajo para aprender mucho y emplear mi criterio para romper estándares.
Quiero desempeñarme al máximo no solo por satisfacción personal, sino para obtener mejores oportunidades de éxito profesional, mejor remuneración, poder abastecer al 120% a toda mi familia, siempre tener solvencia para afrontar gastos personales y familiares, y que nunca le falte nada a mis seres queridos. No lo hago por mí, ni por ellos, lo hago por todos. Porque mi trabajo podrá tener un impacto en alguna persona, o tal vez no mi trabajo pero sí mi persona; la dedicación que le puse, el hecho de que siempre escuché y pensé antes de hablar.
El líder enseña con el ejemplo. Por eso dicen que Jesucristo fue el mayor líder de todos los tiempos. El líder no necesariamente tiene poder, sino que su influencia moral empuja a las personas hacia el éxito común. Hacia la consecución de metas globales. Hacia un mismo fin, un bien común.
Algún día seré un gran líder =)
Y con eso ayudaré a hacer de este mundo un lugar con muchas más oportunidades.
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