lunes, 24 de junio de 2013

Struggle.

Cuando era niño, mis padres me intentaron enseñar que no confiara en nadie. Por lo menos, no del todo. Debido a sus vivencias personales, debido a lo fuerte que el mundo los trató; no los culpo, al contrario, me intentaron proteger a su modo.

Sin embargo, pasado los días, semanas, meses y años, me encuentro un poco solitario, porque no pude adaptarme o mimetizarme con la sociedad que me rodea. Tal vez no son las mejores personas, pero tampoco las peores. Simplemente, no lo logré. No puedo tolerar a gente que se pasa de confianza, que les da la gana de insultar por las puras, gente envidiosa, etc. etc. etc.

En fin, estoy preocupado porque sé que desde siempre he luchado por controlar mis impulsos negativos, los malos pensamientos, entre otros. Sin embargo, siento que desde que terminé el colegio, perdí mi camino religioso, y con ello, mi paz interior. Por momentos regresa, y a veces del todo, pero son instantes fugaces. Y es que después del cole, con un pensamiento crítico que se fue forjando, empecé a relacionar la hipocresía de la gente con las falencias de la religión, el fanatismo con la obsesión, y ello, sumado a que mi colegio, el último año, cambió radicalmente debido a la religión, ayudaron a que yo pierda mi camino.

Volviendo al tema, siento que este mal dentro de mí lo estoy conteniendo demasiado pero no lo estoy aplacando. Eso me preocupa. Quiero, en serio tengo que acabar con esto. Es que por momentos vienen a mi mente las voces negativas que me dicen que no soy lo suficientemente inteligente (por no decir otra cosa), que no encajo, entre otras cosas.

Tengo que salir adelante. Necesito apoyarme en mis amistades, por más que me cueste confiar.

Y tengo que deshacerme, Y LO HARÉ, de todas las actitudes que me debilitan, que me contaminan y que son nocivas para mi persona.

Empezaré hoy, ahora mismo. A ver a ver... ¿qué me está afectando ahora? Aparte de mi enfermedad, el miedo.

Tengo miedo de no lograr pasar todos mis cursos este ciclo. Ello significaría que no podría ir a España, que tanto tiempo de planeamiento fue en vano. ¡¡¡Pero tengo que superar ese pensamiento que me bloquea y seguir estudiando!!!

Por otro lado, mi enfermedad. En diciembre me doy una infección a la garganta, la medicación era muy fuerte así que no la pude tomar; tenía que trabajar si quería lograr mis metas.

Terminé el trabajo, estaba aparentemente sano, o casi, y por eso descansé esas dos semanas que me quedaban. Empezando el ciclo, me resfrié. Al mes, me volví a resfriar. A las 4 semanas, volví a caer enfermo. A las 3 semanas, nuevamente.

Y así, cada vez es en menos tiempo. Ahora estoy botando sangre en las mañanas y cada cuatro horas, más o menos. Boto más sangre en las mañanas, pero sé que no es cáncer ni nada por el estilo, porque en diciembre me tomaron una prueba de rayos X que descartó eso y otras enfermedades. Sin embargo, ver cómo la sangre deja tu cuerpo de rato en rato es algo que también te afecta psicológicamente. Por momentos, llego a pensar que la vida se me va de a pocos. Y todo es porque tengo muy en claro lo que quiero, y porque no me rendiré pase lo que pase. Al punto en que estoy poniendo en juego mi salud, solo por un mes más que necesito para terminar este ciclo. 3 semanas para ser exactos.

Solo un poco más. Resiste!!!!

Ya casi esto allí.

Hay personas que creen en mí, y es eso lo que me permite seguir y no detenerme.

Hay personas que creen en mí y personas en las que yo creo.

Finalmente, hay todo un mundo que me espera, un mundo de sueños y felicidad.

>> Allá voy.<<

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