Hoy llegué de Arequipa, la ciudad Blanca, y fue gratamente recibido por mi familia. Mi hermano me sorprendió con una sorpresa que no puedo detallar aquí, me encantó ver que él logró sus metas y al fin pudo obtener lo que tanto soñaba. Nos fuimos a almorzar, les conté sobre el viaje, me contaron sobre muchas cosas suscitadas en el trabajo de mi hermano y en general en la semana que no estuve, y realmente comprendí por qué no me sentía tan completo hacía unos días atrás.
Mi familia, la amo. Es increíble, seremos tres, pero juntos valemos muchísimo más que ello. Siempre salimos adelante a como dé lugar, de manera justa y sana, y el amor es incondicional. Me siento muy afortunado de tener una familia así. Una madre ejemplar, que realmente enseñó con su ejemplo, amor y dedicación.
Ahora tengo en claro lo que quiero, por quiénes quiero salir adelante, lo que soy, lo que haré, lo sé todo sobre mi camino. Lucharé, no me rendiré, me esforzaré tanto que realmente volveré a ser un ejemplo para algunas personas, y así muchos descubrirán su verdadero potencia, porque si yo puedo hacerlo, cualquiera puede. Finalmente, abrí los ojos a muchísimas realidades. Dudaba sobre la religión, sobre mi camino, sobre a dónde iba y ello me enfermó, me debilitó y todo para, finalmente, terminar donde empecé.
La vida es hermosa, es un regalo, es increíble conocer personas con tantas historias que contar. En el congreso de ingeniería civil aprendí muchísimo, no solo sobre lo técnico, sino sobre lo humanista. Conocí grandes soñadores, personas con gran nivel de autosuficiencia, grandes amigos, personas muy solidarias, bromistas, divertidos, introvertidos, extrovertidos, etc. etc. etc.
Comprendí que no estaba solo, que todo tiene una razón de ser y que era tiempo de hacer otro gran cambio en mi vida. Miré al espejo y vi a un joven divertido que quería ser feliz, quería conocer grandes personas, aprender muchísimo más sobre cómo ser una mejor persona en todo aspecto, vi a alguien que ya no estaba cansado, sino ansioso por lograr sus metas. Vi a alguien con fuego en sus ojos, con determinación y a la vez un carisma cálido y una preocupación por los demás.
Finalmente, me encontré a mí mismo.
Y no pienso perderme nunca más.
Gracias a todos los que me enseñaron muchas cosas sin siquiera intentarlo. Realmente soy de las personas que buscan imitar lo bueno de los demás. Gracias por todo. Realmente, gracias.
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