domingo, 7 de septiembre de 2014

Stories

- ¿Por qué lo hiciste? - preguntaron los jueces.

- Simple. Ella quería conocer el mar, y ya estaba cansada de vivir sufriendo. Ella sí comprendía que la vida era un regalo, pero también que la muerte es un regalo con creces para los de buen corazón. Yo, por mi lado, siempre quise lo mejor para todos. Entonces, cuando vi su deseo por ver el mar, las estrellas y sentir la brisa marina una vez más, aun sabiendo que eso le costaría la vida, la desconecté de todos esos aparatos del hospital y la llevé a donde quiso ir. - respondí.

- ¿Te das cuenta de lo que ocasionaste? ¿No comprendes lo que quiso decir Dios con que la vida se debe preservar a todo costo?

- Soy un hombre. Sé que todo acto tiene consecuencias, y sabía que iba a terminar así. Fue algo poético. Sentir cómo las balas me atravesaban, mi sangre dejaba mi cuerpo, y envolvían el suyo con la calidez de mi alma. Dios, quien realmente existe, nunca fue hombre. Es todo lo que puedo decir al respecto. No me arrepiento de nada, y aun si me llevasen al Lugar de los Tormentos, seguiría feliz porque el final de mi vida fue sirviendo a alguien más. Cumpliendo el sueño de alguien más. Al fin y al cabo, mi sueño siempre fue ayudar a los demás en todo lo que estuviese a mi alcance.

Cuando terminé de hablar, apareció ella, envuelta en un velo celestial. Sentí una calidez enorme, y a la vez un sufrimiento desgarrador. Se acercó a mí, e inmediatamente lo supe.

- Gracias. Perdón. Es mi oportunidad de hacer algo por ti. - dijo.

Sabía lo que ella tramaba. Sabía que me quería dar su lugar en el Cielo, así que le pedí que se diera media vuelta, que me diera unos minutos para mostrarle un presente para ella que siempre llevé en mi alma. Los jueces solo observaban, pues eran seres racionales y sin sentimientos; como recipientes de almas que nunca llegaron a ser. Entonces, cuando ella se dio media vuelta, estiré mis brazos y me dejé caer en el Foso de las Penurias. Sabía a dónde me dirigía. Al peor lugar posible. Sin embargo, estaba feliz.

Había logrado mi sueño, y lo logré a plenitud.

Disfruta el Cielo, y mientras no me olvides, estaré contigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario